Nos enfermamos cuando nos apartamos de la conciencia del Alma, y volvemos a la integridad cuando regresamos al amor del espíritu. Los Órdenes del Amor no permiten exclusión alguna, ni ningún tipo de rechazo de nada ni de nadie, porque comprenden que todo es parte de una única conciencia. Cualquier forma de separación la sentimos como culpa, porque una parte de nuestra conciencia experimenta el rechazo a alguien como una pérdida de nosotros mismos. Si excluimos algo de nuestra vida, el conflicto se manifestará dentro del sistema familiar, y después extendiéndose a todas las otras relaciones por transferencia.
Si pretendemos separar algo de nuestro ser -sea una experiencia o una relación- lo enterramos en el inconsciente y la conciencia colectiva lo tomará en algún momento para liberarlo. De este modo, es probable que nosotros estemos viviendo algo de un modo conflictivo, o incluso suframos una enfermedad, debido a algo que aconteció en algún momento de nuestro pasado que no identifiquemos, o que provenga de alguien de nuestra familia (vivo o muerto) que no pudo aceptar ni comprender una situación traumática de su vida, de manera que la intención de resolverse se haya trasladado a nuestra conciencia personal a través de la conciencia colectiva de nuestro sistema familiar.
Todo lo que necesitamos pues, es reestablecer el vínculo con este Orden primordial al ponernos en paz con todos y cada una de las personas que pertenecen o pertenecieron a nuestra familia extensa. Para ello siempre necesitamos algún tipo de ayuda. La ayuda real y efectiva viene de una parte de nosotros o de alguien que no tiene una implicación personal porque tiene una visión más amplia de nuestro destino y de nuestra existencia.
Puedes pedir realizar una Constelación individual o asistir a un taller de Constelaciones Familiares. Si estás interesad@ comúnicate conmigo para que te explique el funcionamiento. La pàgina web que he creado específicamente para Constelaciones Familiares, la terapia sistémica y los talleres que realizo es:

