Taller para una mayor comprensión de la relación entre los diversos eneatipos, desde una una aproximación holística al eneagrama.
El Eneagrama nos permite conocer las dinámicas de nuestra mente, y nos ofrece un modo sencillo de profundizar en nuestras cualidades y defectos para trascender nuestro "personaje". Al descubrir cuáles son los mecanismos de defensa de nuestro ego, las estrategias de nuestra mente para percibir y relacionarse, algo naturalemente se libera en nosotros y comenzamos a saber cómo dejar de sufrir.
Al conocer con profundidad nuestra mente, aprendemos a ser más compasivos con nosotros mismos y con los demás. No desperdiciamos energía en saber como funcionar y relacionarnos. Nuestra relación con el mundo comienza a desvelarse.
UNA DESCRIPCIÓN PARA IDENTIFICAR TU ENEATIPO.
Una forma de empezar a concretar tu tipo es identificar cuál de los Aspectos idealizados es el que más intentas imitar, así como el que parece la respuesta a tus problemas. A continuación se da una breve descripción de cada uno de los Aspectos y algunas maneras en las que cada eneatipo intenta encarnarlos.
ENEATIPO 1– IRA: EL PERFECCIONISTA
El 1 busca el ser completo, la totalidad, la perfección y la, pureza. Los Uno intentan encarnar estas cualidades e imponerlas a lo demás y al mundo que los rodea. Tienen un sentido muy claro de lo que consideran correcto e incorrecto, y creen que si los demás se comportar adecuadamente de acuerdo con estas normas, todo irá bien. De modo que la cualidad dominante de los Uno es detectar la imperfección, frecuente mente acompañada por la crítica y la búsqueda de defectos, e intentar que las cosas se adapten a lo que consideran correcto e incorrecto. Como los Nueve, su atención se dirige hacia fuera, pero aquí es con el resentimiento de que las cosas no sean perfectas y con la pretensión de enmendarlas. Los Uno están fuertemente identificados con sus superegos y tienen dificultades en comprender que sea lo que sea lo que esté ocurriendo es correcto. Para los Uno, el caos y el desorden son difíciles de tolerar, y por ello a menudo son quisquillosos y escrupulosos en lo que respecta a su aspecto personal y a la forma en que mantienen sus diversos espacios. Intentan ser lo que consideran bueno, y apartan de su conciencia lo que no lo es. Energéticamente dan la sensación de ser cortantes y bruscos, y a menudo presentan una cualidad de pureza y pulcritud.
ENEATIPO 2 – ORGULLO: EL AYUDADOR
El estado del 2 es la dicha, la unión extática. Es la disolución de los límites que separan la personalidad, dando como resultado una sensación de unidad con el otro o con el Ser. Es el estado del enamoramiento, de fundirse y fusionarse en la unidad con el ser amado. Los Dos anhelan este tipo de unión, creyendo que el contacto íntimo, ya sea físico o emocional, es lo que más necesitan. Ser amado y estar conectado con otro ser especial es el deseo más profundo de un Dos. Los Dos emulan las características del Oro Fundido intentando ser alguien a quien los demás amarán y considerarán especial. Son sensibles a los estados emocionales y necesidades de los demás e intentan ayudarles para que les devuelvan el amor. Los dos son enormemente sensibles a cualquier sensación de rechazo por parte de los demás y llegarán a exagerados extremos para ser amados y aceptados. Aunque es difícil para ellos pedir la atención directamente, pueden llegar a ser exigentes y orgullosos si sienten que son ignorados u olvidados. A menudo los otros tienen la sensación de que los Dos son pegajosos, empalagosos y necesitados, además de convencidos, de su importancia personal.
ENEATIPO 3 – MENTIRA: EL TRIUNFADOR
El 3 es el estado de ser una persona cuya conciencia, vida e interacciones están inspiradas por el Ser. Es el estado de ser verdaderamente autónomo, libre de todas las relaciones objetales y de las construcciones mentales que definen quién eres, y por tanto es el estado de la persona real: una encarnación en un individuo de la Naturaleza Verdadera. Los Tres quieren satisfacer su potencial y realizarse totalmente, pero esto es interpretado por la personalidad como éxito cultural, material, y a veces espiritual, más que por un desarrollo verdadero. Imitan las características de la Esencia Personal creyendo que ellos actúan de forman independiente, mientras que en realidad, están condicionados por las imágenes culturales imperantes. Se transforman en la imagen que los otros quieren ver, y se centran en sus actividades y logros. Su sentido del valor está determinado por él éxito que obtienen sus actos, y por ello les resulta difícil no estar activos. Terminar el trabajo es lo más importante para ellos, y por tanto se exceden y subordinan sus necesidades físicas, sentimientos y experiencia interior a este propósito. Al poner la atención en cómo se muestran, se engañan a ellos mismos y a los demás para adaptarse a la imagen que intentan ofrecer. Los Tres a menudo tienen un aspecto acicalado y pulido, dando al mismo tiempo la impresión de ser evasivos, no sinceros y a veces simplemente falsos.
ENEATIPO 4 – ENVIDIA: EL ROMÁNTICO
La experiencia del 4 es la autorrealización: el reconocimiento de que es la Esencia. La experiencia real es a veces la de ser una estrella resplandeciente que surge en la inmensa negrura del espacio, luminosa y radiante, aportando sentido, valor, importancia y apreciación de la singularidad individual. Los Cuatro quieren ser vistos como únicos, originales y auténticos, pues les falta el sentido de identidad con el Ser. Debido a su distanciamiento del Ser, muchas veces se sienten solos y desconectados, y anhelan la sensación de conexión con los demás. Son agudamente sensibles a ser abandonados o desatendidos, y tienden a dramatizar sus emociones y con frecuencia se sienten insatisfechos y melancólicos. Les parece que los demás tienen lo que a ellos les falta, y lo que tienen y lo que son nunca les parece suficiente. Tienden a sufrir más que los demás, y su anhelo de autenticidad les lleva a controlarse a ellos mismos y a los demás. Los Cuatro pueden parecer tristes o deprimidos, pero no siempre es cierto. Algunos parecen bastante felices, aunque de alguna manera insatisfechos, con un aire ausente a pesar de la aparente fuerza de sus emociones.
ENEATIPO 5 – AVARICIA: EL OBSERVADOR
La experiencia del 5 del Diamante es entender y saber de una manera profundamente encarnada y experimental. Es la capacidad de analizar y sintetizar información al instante, del presente y del pasado, y de comprender algo de una manera global. Los Cinco sienten que lo que necesitan es conocimiento, e imitan esta comprensión intuitiva intentando dar sentido a la vida mediante la observación a distancia. Sustituyen la objetividad por el desapego, la implicación activa en la vida por el conocimiento mental, y tienden a ser solitarios que pasan mucho tiempo con ellos mismos, ofendidos por las intrusiones de otros en su soledad. Viven en su propia burbuja, experimentando y manteniendo una sensación de aislamiento que les protege de las intromisiones y de las exigencias que temen. Acosados por una sensación interna de empobrecimiento e insustancialidad, los Cinco parecen vacíos, secos y débiles. Con frecuencia dan la sensación de ser reservados, estar encerrados en ellos mismos y negar su vitalidad y su implicación con los demás y con la vida en general. Tienden a vivir de manera sencilla y frugal y raramente desperdician energías o recursos.
ENEATIPO 6 –MIEDO: EL DUBITATIVO
La Voluntad del 6 es la experiencia del apoyo interior, que nos ofrece la confianza en nuestra capacidad para perseverar y reaccionar cuando nos enfrentamos a dificultades. La Voluntad nos infunde una sensación de tenacidad, determinación, anclaje, solidez, compromiso, persistencia e indestructibilidad. Al no estar en contacto con la Voluntad, los Seis carecen de la fe en su capacidad para defenderse y protegerse, por lo cual están asustados e inconscientemente siempre temen por su supervivencia. Atormentados por las dudas, la incertidumbre, la indecisión y la inseguridad, los Seis piensan que su miedo se resolverá si pueden encontrar algo o alguien que les dé confianza y que pueda despejar sus dudas. Para resolver su miedo, los Seis fóbicos desean una persona o una causa en la que creer y hacia la cual poder ser ciegamente fieles, y los Seis contrafóbicos intentan convertirse en esto de cara a los demás. Subordinando su voluntad o, por el contrario, imponiéndola a otros, su personalidad imita la Voluntad real. A vez, sospechan de la autoridad y, ya sea de forma encubierta o abierta, la desafían como una manera de descubrir su propia voluntad. Energéticamente los Seis son percibidos por los demás como personas asustadas y suspicaces.
ENEATIPO 7 – GULA: EL ENTUSIASTA
El Aspecto Esencial del 7 es la experiencia de la alegría, el deleite, la gratitud, la sencilla felicidad. Es el calor del corazón, que puede ser exuberante y efervescente o sereno y profundo. Los Siete prefieren sentir esta dulce felicidad que su vacío interior seco y árido. Por eso, buscan ideas y cosas estimulantes que los exciten, y se caracterizan por parecer optimistas, animados, entusiastas y, sobre todo, por «sentirse bien». Intentan trazar un plan para alcanzar cualquier cosas que les ofrezca la promesa de la alegría, y por eso proyectar y planear son aspectos esenciales de su proceso. Al faltarles la confianza en su desarrollo natural, intentan que su proceso interior se adapte a su mapa mental, que esperan les conducirá al tesoro que finalmente les dará la felicidad. Movidos por el miedo de cómo pueden resultar las cosas, siempre tienen planes y mapas de reserva. Por lo general, están interesados por muchas cosas y pueden ilusionarse con ellas, perdiendo la motivación cuando se vuelven repetitivas y difíciles. Los Siete suelen parecer tensos y mentales, encantadores y charlatanes, pero a veces te quedas preguntándote dónde está lo esencial.
ENEATIPO 8 – LUJURIA: EL DESAFIADOR
El Aspecto Esencial del 8 nos da una sensación de vitalidad, de viveza, de dinamismo, de fuerza y capacidad. Nos da la iniciativa y el vigor, la audacia y el valor. Los Ocho creen que la fuerza es la respuesta, y por eso intentan controlar y dominar, intimidar y arrollar para lograr esta sensación. Tienen poca tolerancia hacia lo que consideran debilidad o deficiencia, y por tanto tienen dificultades con los sentimientos «blandos», especialmente el dolor y el miedo, tanto en ellos como en los demás. Al imitar al Rojo, enfrentan la vida con entusiasmo y pasión, persiguiendo lo que quieren de manera forzada y agresiva. Por su necesidad de mandar y dirigir, les cuesta no ser el jefe y estar de acuerdo con los deseos de otro. Luchan por aquello en lo que creen, y del mismo modo que el Rojo es el poder de defender lo que es real, los Ocho son feroces defensores de lo que consideran verdad. Dan la impresión de estar rebosantes de energía, con una fuerte y poderosa presencia incluso aunque estén callados. Algunos Ocho parecen estar perpetuamente resentidos, afrontando la vida con belicosidad y bravuconería. Les cuesta ser vulnerables y receptivos, tienden a mantener el control y el dominio, y a menudo se les percibe como energéticamente duros.
ENEATIPO 9 – PEREZA: EL INDOLENTE
El 9 busca la experiencia de que todo en el universo esté hecho de amor. Es el reconocimiento del Ser que sostiene y apoya toda manifestación y de que nuestra naturaleza es inseparable de Él. Nos da la sensación de ser sostenidos por una presencia cálida y benévola y nos conecta con la bondad de la vida y de nosotros mismos. Los Nueve creen que en la bondad de la vida y de nosotros mismos. Los Nueve creen que estas cualidades se han perdido y que ellos las necesitan. Desean ser incluidos, advertidos, amados y apreciados por los demás, y contactar con la bondad de la vida y sentir que están englobados en su prodigalidad. Elle imitan esta cualidad dando apoyo, siendo generosos y amando a los demás Se confunden con el fondo para que no se les vea, armonizando con lo demás y raramente afirmándose a sí mismos. Evitan el conflicto e intenta que las cosas sean agradables y cómodas para ellos y para los demás. Su foco de atención está en el exterior, en los otros, y en los acontecimiento de sus vidas. Son sensibles y abiertos a las opiniones y puntos de vista d los demás, y por ello, son buenos mediadores. A la vez, tienen dificultad para saber qué piensan, qué sienten y creen. Tienden a tener una sensación confusa, amorfa o ligeramente desenfocada de ellos mismos.
de Sandra Maitri
LA DIMENSIÓN ESPIRITUAL DEL ENEAGRAMA

