Para que la relación de pareja sea un logro

Para que una relación de pareja sea lograda se necesitan 3 cosas. Cada una es importante por sí misma y no puede reemplazar a ninguna de las demás.

·         La relación sexual

La unión sexual es lo esencial. Si la pareja se ha reconocido mutua y socialmente, pero no tienen una relación íntima, esta relación no tiene la fuerza ni el poder como para sentirse verdadera unida. El vínculo se establece en el intercambio de la conciencia y la energía sexual.

 La relación sexual es más que sexo: es la encrucijada de la vida terrenal y el amor sublime. Donde el amor se expresa y puede culminar en creación. La fortaleza del instinto sexual nos habla de ello: Toda la vida busca la transmisión, su propia extensión. Por eso la fuerza que actúa tras ella es la propia fuerza vital. Pero no es sólo energía, sino también conciencia espiritual. La relación sexual es lo primario donde se expresa también lo último, lo que nos trasciende y lo que nos reclama del modo más denso y sutil, el amor de uno por el otro.

 ·         El amor del corazón

El amor sexual nos empuja, pero no nos lleva por si mismo a la comprensión. El amor del corazón es la conciencia así como el sexo es la energía. El corazón guía a esta fuerza imparable a su destino. Entonces cada uno es la consumación del otro.

 ·         La vida común

La vida común es el camino, las aguas sobre las que navegamos en lo cotidiano. Esta vida conjunta es sólo extraordinaria si va unida al sexualidad y al amor del corazón, aunque la relación de pareja sólo se completa con la sencillez de la vida común. La vida común es en si misma un arte y tiene un sentido elevado.

 Podemos tener cada uno de los tres elementos independientemente, como podemos tener una barca sin remos y sin mar alguno sobre el que navegar. El amor del corazón es la barca, como los remos es la fuerza de la unión sexual. El océano es sobre lo que navegamos, lo que vivimos conjuntamente, día a día. La vida común es un destino en sí mismo, porque es el camino que compartimos para estar junto ahora.