¿Qué fuerza tienes?

Nuestra fuerza vital viene del reconocimiento de nuestro sufrimiento. Y de honrar con una vida plena el sufrimiento que superaron todos todos nuestros antepasados, todos los que nos precedieron. Y así servir a todos los que llegarán a residir en esta tierra.

La fuerza interna que hemos logrado viene de tomar el sufrimiento del ser humano como nuestro, de reconocer que el mio es el de todos. Porque aceptar el sufrimiento nos transforma. Aceptarlo es transformarlo en dicha. Aceptarlo es honrarlo. Honrarlo es vivir con plenitud.