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Desvelar secretos

Yo también construí mi hogar en nido extraño y también obedezco a la persistencia de la vida. Mi vida me quiere escritor y entonces escribo. No es una elección: es una íntima orden de batalla.

Desvelar secretos

No juzgues los pecados de los otros,

porque pequen diferente a ti.

Jodorowsky

En toda familia hay secretos. Mi padre todavía no quiere revelar algunos. Muchas cosas desconoceré de lo que sucedió en mi familia materna. Mi padre aún no sabe como enfrentarse a algunas cosas, que sucedieron hace mucho tiempo en el seno de nuestra familia. Cosas dolorosas, algunas que aún seguramente se avergüenza. Sucesos que cambiaron la dirección de la vida de mi padre, de sus hermanos y de mis abuelos.

En los sistemas familiares hay hechos que duelen, debilitan, avergüenzan o nos han dañado, y la conciencia familiar trata de protegerse de ellos a veces con el silencio, escondiéndolas en el olvido, sin reconocer que lo que callamos se hace más ruidoso, y siempre tiene consecuencias. No mirarlas directamente impide la fortaleza y la salud del sistema familiar, y a menudo conlleva implicaciones y sacrificios. Se requiere integrar lo que dolió para que pierda su poder y pueda sanarse así el pasado, llevándonos hacia un futuro amplio y más libre.

Quizá creamos que estas cosas son demasiado personales para exponerlas. Por supuesto, siempre se han de tratar con mucho cuidado y respeto. No hay necesidad de saber demasiado, que suele ser una falta de respeto a lo que cada uno vivió en el pasado.  Y menos, compartirlas de cualquier modo, decírselas a alguien que no las pueda mirar con el mismo respeto y cuidado que uno lo hace. Sin embargo, es necesario que dentro de la familia se puedan expresar, tocando el dolor que causaron, reconociendo el daño que hizo que algunos quisieran enterrarlo, como el cadaver de un muerto.  Pero este muerto está en nuestro jardín y de él crece un árbol con flores y frutos que inundan con su olor nuestra casa. Este árbol es parte de nuestro altar, de nuestra relación diaria con la vida. Con los demás.

Al ocultar estos secretos, al hacer por cubrirlos con mentiras, con silencios pronunciados desde una herida latente, nadie se puede sanar realmente. No podemos ir hacia la verdad juntos.  Generaremos un mecanismo inconsciente para ser inaccesibles. Seremos deshonestos con nosotros y con los otros, a través de nuestra pareja, con nuestros hijos, sobre lo que queremos, sobre lo que sentimos que somos. No sabremos muchas veces como afrontar situaciones y las endulzaremos con una perspectiva superficial. Alteraremos nuestras experiencias con alguna narrativa parcial e ingenua. Seguramente también porque en nuestra infancia nos quisimos contar una historia diferente para poder sobrellevar los miedos y el dolor de algunas cosas que vivimos. Porque nuestros padres no supieron mostrarnos mejor como mirarlas directamente. Ahora ese dolor familiar está tiñendo nuestra conciencia de algo oscuro e imborrable, que seguramente los demás y nosotros mismos, percibimos de alguna manera como algo desconfiable en nuestro corazón. Es algo que sentimos como una niebla alrededor de nuestros deseos y miedos que no nos permite verlos con claridad. Son esos secretos los que no nos dejan avanzar con firmeza hacia nuestra plenitud. Alguien excluído, algo oculto.

Estos miedos secretos generan una inercia que consideraremos personal, de nuestro carácter. Una facilidad para la desconfianza en los demás, una dificultad para la honestidad con uno mismo. Para explicarse las cosas tal como son. Creeremos que la mejor forma de proteger a los demás es evitar comunicarles la verdad con toda su crudeza y sus consecuencias. Que es la mejor forma de relacionarse con las personas que queremos, es no decir lo que pensamos realmente, lo que sentimos profundamente. Así mantenemos esos secretos encriptados en el inconsciente.

No vemos que todos los secretos del mundo, quedan velados para nosotros, si protegemos nuestros miedos como si fueran tesoros. Porque sinceramente, no queremos saber la verdad, en verdad no podremos ser honestos. Alguien en algún momento escogió enterrar un secreto, convirtiendo algo de nosotros en un cadaver. Es hora de que todos los muertos puedan descansar en paz. De que puedas vivir con plenitud. Y sólo la verdad te hará libre.

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2 comentarios

  1. Sonia dice:

    Inmenso, el contenido del artículo. Estaba buscando algo para comprender, cómo actuar cuando lo oculto se revela. Este texto me ha sido de gran ayuda. Muchas Gracias

  2. Cristina dice:

    Hola, encontré muchas respuestas en tu articulo, gracias, siempre he tenido dificultad para saber lo que quiero en la vida y eso me ha generado mucha frustración, ahora entiendo que quizás hay algo mas allá que debe ser honrado

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